Actividades autorizadas (es decir, intereses y límites)
Es importante ayudar a tu pareja a entender cuáles son tus «puntos calientes» (las cosas que te encantan), tus «límites flexibles» (cosas que, por ahora, no debes hacer, pero que quizá sí en el futuro) y tus «límites estrictos» (cosas que son un «no» rotundo, así que ni se te ocurra preguntar).
Ten muy claro qué actividades son adecuadas para esta escena en concreto. No des nada por sentado.
Poneos de acuerdo sobre la intensidad que debe tener la escena, el ambiente y cómo le gustaría comportarse a cada participante.
- Estado de ánimo: Didáctico, intenso, oscuro, luminoso, sensual, violento, suave, estéril, degradante, humillante, animal, divertido, serio, afable, distante, gracioso, etc.
- Nivel de intensidad (dolor o sensación): Ninguno, leve, moderado, intenso.
- Comportamiento: Obediente frente a malcriado, exigente, severo, agresivo, cariñoso, docente, etc.
¿Cómo prefiere el pasivo que le desaten? ¿Deberías dar más importancia a la sensualidad o a la rapidez?
¿Qué opina el «Bottom» sobre las marcas de las cuerdas y su ubicación? ¿Necesita poder tapárselas para ir a trabajar?
Resistencia
¿Puede el «Top» imponerse al «Bottom» y «obligarle» a hacer algo?
¿Podrá el «Bottom» «dar la vuelta a la situación» e intentar capturar al «Top»?
Ninguna de las dos opciones es recomendable para las primeras escenas, ¡pero pueden resultar increíbles una vez que os conozcáis mejor!
Juegos de impacto y sensaciones
Puedes practicar juegos sensoriales sin impacto en casi cualquier parte del cuerpo de una persona. (Hay límites que dependen de lo que quieras hacer, así que infórmate bien). Los juegos con impacto, sin embargo, pueden ir más allá de la piel si son intensos. Si quieres golpear con fuerza, debes evitar aquellas zonas en las que hacerlo suponga un mayor riesgo de daño físico.
Al practicar juegos de impacto:
- Trabaja únicamente los músculos grandes y los grandes grupos musculares: pectorales, parte superior de la espalda, glúteos, muslos, isquiotibiales, pantorrillas y planta de los pies. Esta regla puede flexibilizarse cuando se trata de impactos a nivel superficial. Es poco probable que los bastones, los látigos y otros instrumentos que pican tengan suficiente fuerza como para lesionar órganos internos. Pero sé razonable, usa el sentido común y coméntalo primero. Por ejemplo, pregúntale a tu pareja si recibir un impacto superficial en la zona lumbar entra dentro de su perfil de riesgo.
- Nunca golpees los riñones (la zona lumbar, entre la caja torácica y el hueso pélvico): los golpes fuertes en los riñones son dolorosos y pueden provocar lesiones graves.
En la ilustración:
- Las áreas de color verde azulado suelen presentar un riesgo bajo de que se produzca un impacto a niveles razonables (pide opinión a tu «Bottom»).
- Las zonas blancas son adecuadas para los juegos sensoriales, pero no para impactos fuertes.
- Las zonas en rojo son de alto riesgo y deben evitarse.
Por ejemplo, puedes dar un puñetazo bastante fuerte en el trasero a alguien sin correr el riesgo de causarle más que un moratón, pero dar un puñetazo demasiado fuerte en el estómago puede provocar lesiones graves. Como siempre, habla primero con tu pareja y aumenta la intensidad poco a poco con el tiempo. Es mejor ir con suavidad que con demasiada fuerza y acabar provocándole una lesión.

Marcas
A algunos «bottoms» les encantan las marcas, ya sean de la cuerda, de los juegos sensoriales o de ambas cosas. Las ven como insignias de honor. Sin embargo, hay personas que no quieren tener marcas después de una sesión por una gran variedad de razones. O quizá puedan tenerlas en un sitio, pero no en otro. Hablad de ello.
Actividad sexual
Deja muy claro si se permite algún tipo de actividad sexual y define con detalle el concepto de «actividad sexual» con tu pareja. No des nada por sentado. «¿A qué te refieres con eso?» y «¿Puedes ponerme un ejemplo de lo que quieres decir?» son preguntas fundamentales cuando se trata de este tema.
- ¿Qué entiendes por contacto o actividad sexual?
- ¿Qué nivel de actividad sexual busca cada uno de vosotros?
- ¿Le gustaría al pasivo tener un orgasmo durante la escena?
- ¿Le gustaría al «Top» tener un orgasmo en la escena?
- ¿Es capaz el pasivo de alcanzar el orgasmo durante la escena o es algo que no suele ocurrirle?
- ¿El pasivo disfruta de orgasmos múltiples? ¿Qué debería pasar después del orgasmo? ¿Una liberación inmediata? ¿Seguir provocándole?
No solo tienes que dejar claro qué está bien y qué no, sino que también es útil dar indicaciones sobre las cosas que están en la lista de lo permitido: por ejemplo, «Me encantan los plugs anales enormes, pero tienes que introducirlos poco a poco. No me amordaces mientras me los introduces, porque tendré que decirte cuándo seguir empujando y cuándo hacer una pausa. Además, después del orgasmo, sácamelo rápidamente o el dolor pasará de ser placentero a ser doloroso».