Diagramas de los nervios y consejos generales
Estos son los nervios que tienen más probabilidades de verse afectados por las formas habituales de atadura con cuerdas. Esta es la ubicación general de dichos nervios en la mayoría de las personas. Sin embargo, cada cuerpo es único; las trayectorias pueden variar en cada persona. Merece la pena dedicar tiempo a conocer las inquietudes, necesidades, límites y experiencias de cada persona a la que quieras atar con cuerdas. Dependiendo de tu pareja y de lo que decidas hacer con ella, es posible que te encuentres con situaciones que no figuran en esta lista. Si tu pareja te comenta algo extraño, cualquier cosa que no sea normal para ella y que haya ocurrido durante o después de vuestra sesión, no lo ignores. Investiga qué podría haberlo causado y qué puede ayudar a la recuperación y a evitar que se vuelva a lesionar.
Vías nerviosas y zonas de mayor vulnerabilidad

Áreas de inervación sensorial de cada nervio

Algunos consejos generales
Evita atar con fuerza sobre las articulaciones o cerca de ellas. Las articulaciones no solo son partes más sensibles del cuerpo, sino que, además, los nervios suelen estar más expuestos en estas zonas.
Coloca la cuerda en las partes de la extremidad o del cuerpo donde haya más músculo, ya que los músculos tienden a proteger los nervios de la compresión. Sin embargo, esto no es así en todas las partes del cuerpo; hay casos en los que los músculos pueden contribuir a la compresión en lugar de evitarla. Familiarízate con los nervios mencionados anteriormente, los puntos en los que son más vulnerables y las consecuencias de su compresión.