Pide permiso antes de tocar a otra persona o sus pertenencias. Siempre.
El consentimiento explícito es la piedra angular de la confianza en nuestra comunidad. No toques a nadie hasta que hayas pedido y obtenido permiso explícito.
Algunos ejemplos de cómo hacerlo bien:
- «¡Oh! ¡Esa cuerda tiene un tacto tan sedoso! ¿De qué tipo es? ¿Puedo tocarla?» «¡Adelante!»
- «Nunca había visto mosquetones como esos, ¿cómo funcionan?» «Claro, te lo voy a enseñar.»
- «¡Madre mía, esa pala es increíble! ¿La has hecho tú?» «Sí, la he hecho yo. Ha sido un proyecto muy divertido. Si quieres, no dudes en cogerla y comprobar su peso».
- (Tras la negociación) «Vale, hemos pensado en hacer un Shinju y convertirlo en un Box Tie. Se trata solo de practicar la técnica y ver cómo nos sentamos a los dos. No vamos a hacer esto como una “escena”, ¿de acuerdo?» «Sí». «¡Genial! ¿Estás listo? ¿Puedo atarte con la cuerda?» «¡Por supuesto!» Entusiasta, auténtico consentimiento… más información al respecto en Consentimiento.