Cómo actuar ante una violación de tu consentimiento
Haz un balance personal. Intenta comprender qué tipo de efecto puede haber tenido en ti la violación del consentimiento. Las violaciones del consentimiento no siempre afectan de forma negativa a la persona que las ha sufrido. A veces pueden suponer una oportunidad para crecer y reflexionar sobre uno mismo. Otras veces, pueden causar estragos en el bienestar de una persona. Sean cuales sean, tus sentimientos son válidos. Tienes derecho a expresarlos y a que te escuchen.
A modo de directrices generales basadas en las «Categorías de incumplimientos del consentimiento» mencionadas anteriormente:
N.º 1-3 – Inocente, accidental o un malentendido – Detén todo lo que estés haciendo y habla. Sé concreta sobre lo que ocurrió, cómo te sentiste, a qué habías dado tu consentimiento y a qué no. Dependiendo de cómo te sientas, puedes dirigirte directamente a la persona que ha cometido la infracción o quizá prefieras hablar con alguien más ajeno a la situación, como un amigo o, si os conocisteis en un contexto grupal, el moderador del grupo. También puede resultarte útil anotar tus pensamientos y sentimientos inmediatos tras lo ocurrido.
A veces, lo único que hace falta es una conversación, pero otras veces se necesita algo más. Quizá convenga impartir algo de formación sobre el tema en cuestión, o quizá que los responsables del recinto o del evento presten una mayor atención durante un tiempo, hasta que quede claro que se trata de un caso aislado y que es poco probable que vuelva a ocurrir.
N.º 4 – Descuido – Esto es más grave e indica una falta de formación o de la debida diligencia. Una infracción de esta naturaleza justifica sin duda una formación y una supervisión más estrecha durante un tiempo. Quizás en mayor medida en casos concretos o si se producen infracciones repetidas.
N.º 5 – Ignorar – Se trata de un asunto muy grave y, dependiendo de los detalles, podría constituir un delito. Si el hecho de «ignorar» supusiera únicamente un problema de seguridad, sin duda se justifica la formación y la supervisión. Algunos grupos podrían plantearse expulsar a una persona que actúe así, especialmente si reciben más de una denuncia sobre una persona concreta. Si se ha traspasado la línea y se trata de una actividad delictiva, véanse los puntos 6 y 7 a continuación.
N.º 6-7 – Agresión sexual o violación – Se trata de delitos graves y deben tratarse como tales. Tienes todas las opciones a tu disposición para denunciarlo a las fuerzas del orden y, si conociste a esa persona a través de un grupo local, para informar de ello a los moderadores de dicho grupo. No te preocupes por revelar la identidad de la persona que ha violado tu consentimiento de forma delictiva. Si deseas emprender acciones legales contra ella, estás en tu pleno derecho de hacerlo. Si prefieres no emprender acciones legales, también está bien. La máxima prioridad en esta situación debe ser tu seguridad y tu bienestar.