Resumen general

Tras revisar el investigación de antecedentes A lo largo de este proceso, has decidido que te gustaría realizar una práctica de ataduras con otra persona. El siguiente paso NO consiste simplemente en coger una cuerda y atársela a esa persona, ni en permitir que te la ate a ti. Hay muchas cosas que ambos debéis saber para poder hacerlo de forma ética y segura. Ambos debéis:

  • Acordad qué actividades estarán permitidas.
  • Comprende los riesgos que entrañan esas actividades.
  • Piensa en cómo sabrás si algo va mal.
  • Planificad qué haréis los dos si algo sale mal.
  • Entended qué debéis hacer el uno por el otro tras la sesión («cuidados posteriores»).

Necesitas un plan

Sí, la espontaneidad puede ser divertida y atractiva, pero no es responsable buscarla con una pareja con la que acabas de empezar, sobre todo cuando hay tantos riesgos que gestionar como los que conlleva el uso de cuerdas. La espontaneidad es algo que puede surgir con el tiempo, la experiencia y la confianza con una pareja concreta. Pero cuando empiezas a practicar con alguien nuevo, o con una actividad que no te resulta familiar, debes recurrir a una negociación detallada hasta que ambos conozcáis lo suficiente el uno al otro como para poneros de acuerdo en introducir la espontaneidad.